» alejandro guidotti opiniones, donde deben estar.

1110 • El poder de un abrazo

El amor es gratis.Hace unos meses, un amigo escribió en su blog acerca de la importancia de un abrazo, hoy – después de lo vivido ayer – quiero compartir más que su importancia, la experiencia de regalar abrazos.

Ayer, como todos los sábados, los chicos de Santiago Abraza se ubicaron en Ahumada con Huérfanos para regalar abrazos, siendo ayer el Día Internacional del Abrazo, me quise sumar a ellos y partí a Santiago para sentir eso de lo que tanto leía en los comentarios de actividades pasadas.

Era casi medio día y con Marcos llegábamos a dicha intersección, habían sólo como diez personas, nos recibieron con un gran abrazo mientras nos apoderábamos de unos carteles para dar comienzo a lo que se prolongaría por tres horas.

Fue muy extraño sentir el rechazo que los transeúntes me mostraban al comienzo, algunos no se molestaban en leer lo que el cartel decía ni escucharme, sólo respondían con un “No, gracias“. Hubo de todos comentarios, las damas con unos muy repetidos “tengo quien me abrace“, algunos hombres solían decir “pobre, no tienes quien te de un abrazo“, una pareja de ancianos me dijo directamente “no, porque nos abren las carteras“, y los infaltables flaites decir “abrazar es de maricones“.

Pasó alrededor de una hora y sólo había dado como cinco abrazos, me sentía demasiado mal. De a poco fueron llegando a la esquina jóvenes y más jóvenes, eramos ya como 30; así como nosotros eramos más, la cantidad de personas en el paseo iba en aumento también, por lo que se hacía más probable que alguien aceptara recibir un abrazo. Todo se fue dando de manera gradual, en cuestión de minutos era imposible dejar de sonreír entre un y otro abrazo, mucha gente quería ser abrazada, se notaba, niños que no tenían idea de cuál era el motivo se acercaban corriendo y de un salto ya estábamos girando en brazos, extranjeros emocionados, damas a las que les interesaba saber por qué lo hacíamos para luego abrazarnos nuevamente dándonos las gracias y apoyando la iniciativa, y si fuera por detallar un señor que me dejó sin aire (vaya que abrazaba fuerte, ¿eh?), y el mendigo que no pudo entender que no le estaba ofreciendo dinero, sino un abrazo.

Fue genial, sin duda lo haría de nuevo, la fuerza que se transmite en esos cinco segundos, ¡tan solo cinco segundos!, es incomparable, nos hace sonreír, nos hace reflexionar, nos hace sentir algo más que no teníamos antes, nos hace caminar mirando hacia el horizonte, nos hace ser nosotros.

Un abrazo, hace personas.

Grupo de personas en Santiago Abraza


1101 • Los 30 días en desafío

Try it again!Lo que más temo a veces, es a tener que afrontar hitos nuevos. No tengo claro si la razón de ello es prever un posible fracaso, acostumbrarme a trabajar con un nuevo grupo de trabajo, o simplemente temo a una gran descoordinación en mis quehaceres.
Un día, mi profesora de Desarrollo y Crecimiento Personal (a quién presentamos los proyectos) nos dijo que la gente con la edad comenzaba a esquivar el tener que probar cosas nuevas e iban cada vez poniéndose más conformistas. Estas frases fueron tocando mi razón y encuentro que tienen mucho sentido, por ello pensé en hacer algo distinto con mis días, algo que cambie un poco la rutina que he llevado varios años, así que me propuse escribirlo y practicarlo.

En internet se habla mucho del Thirty Day Challenge, una práctica que promueve el generar tu primer dolar – después de 30 días de clases gratuitas – sólo con internet y sin gastar dinero extra. Lo que haré es algo parecido, pero la ganancia será mucho más que un dolar, sin esas clases virtuales ni tener que usar un computador, la ganancia será saber que pude probar.

Una lista preparatoria podría ser:

  • 30 días como vegetariano
  • 30 días haciendo un dibujo al día
  • 30 días leyendo – al menos – 30 páginas de un libro
  • 30 días sin notificaciones al móvil
  • 30 días usando sólo Google Voice para buscar en Google
  • 30 días usando sólo 1 hora al día para responder correos antes de las 9 p.m.
  • 30 días registrando cada gasto hecho, por más mínimo que sea
  • 30 días tocando guitarra cada día, cada semana una canción
  • 30 días acostándome a las 10 p.m. y despertando a las 6 a.m.
  • 30 días bebiendo 2 litros de agua al día
  • 30 días sin cafeína
  • 30 días aprendiendo las tablas de multiplicar del 11 al 20
  • 30 días sin mencionar a Google
  • 30 días sin #telito
  • 30 días sólo usando aplicaciones webs
  • 30 días sin twitter, google reader, ni otras redes sociales
  • 30 días tomando notas sólo en papel
  • 30 días haciendo actividades sociales con amigos
  • 30 días reduciendo el consumo de sal
  • 30 días sin televisión
  • 30 días sin azúcar

Get it over!En fin, hay un mundo de cosas que no hago sólo porque siento que no lo necesito o no parecen interesante, pero voy a por ellas. Hay algunas que puede no me cuesten tanto ni me hagan cambiar, como por ejemplo utilizar aplicaciones webs o no ver televisión, ya que son cosas que habitualmente no hago; como también hay otras que puede que lleguen a cambiar mi estado anímico, como por ejemplo el no consumir azúcar.

Bien, ahora, ¿cuándo empiezo? Considero razonable dejar unos días para conversar el tema con amigos, de manera que estén al tanto y no vaya a recibir críticas en el momento de, quiero recibir sus comentarios y pulir los desafíos. Tampoco un día al azar, quiero uno fácil de recordar… oh, bien, no sigo aparentando que estoy sacando la vuelta.

15 de junio, es el día.

¿Tienes sugerencias con respecto a los desafíos? Quedo atento :-)


Posted
24 May 2010 @ 3pm

Tagged
Internet

Comments Off

1100 • La mala escritura

Por Marco González, Kevin López y Alejandro Guidotti

Things our friends have written on the internet 2008 #26

La mala escritura existe desde los tiempos en que tomar apuntes era una destreza de ahorrar tiempo, abarcar mucho contenido y crear un código. Cosas tales como reemplazar “ciertamente” con “cierta%” es algo habitual en los liceos. Este lenguaje se vio potenciado y exacerbado con la entrada de los celulares y el SMS, donde el espacio era más exiguo y se necesitaba incluir más información en menos espacio. Pero esto es mala escritura por necesidad.

También está la mala escritura por desidia. Tribus urbanas y flojos del lenguaje se limitan a escribir como se les da la regalada gana, sin reparar en el daño que hacen no sólo a su lengua madre, sino que a la internet misma. En serio, la internet también es dañada por los cretinos lingüísticos.

Los motores de búsqueda, la existencia de formas libres de colaboración de conocimiento, y el empleo de material anónimo supuestamente académico son claros ejemplos para comprender el riesgo al que estamos expuestos. Nuestra red mundial está evolucionando a la llamada “web semántica”, la cual tiene como propósito entregar contenido mediante el despliegue apropiado de la información que se encuentre en la red. Basta pensar un poco para darse cuenta del caos que podría producirse en unos años más en ésta búsqueda si no estuviese servida como corresponde.

Por otro lado también está la difusión del lenguaje español que ha propiciado la misma internet. Según estudios, el español es el tercer lenguaje más hablado en el mundo. Ello ha provocado que países como Brasil comiencen el proceso de adoptar al español como su segunda lengua oficial. Así, nuestra lengua no sólo expande sus brazos, sino también hacemos que los no hispanohablantes se interesen en ella.

La triste verdad, en cambio, es otra: nosotros, los hispanohablantes, no tenemos (mucho) interés en tener que cultivar y conservar nuestra lengua, permitiendo abusos y malformaciones que, al final, permiten que nuestra lengua se degrade poblando nuestro diccionario de vocablos coloquialistas, reduciendo nuestro acervo a un manojo de palabras, el que más encima destruímos aún más con faltas ortográficas, omisiones y amputaciones del lenguaje. Así, los apuntes de clases, mensajes de texto, comentarios de Fotologs y HOYGANS demuestran que nuestro interés por el español es menor que por el espectáculo farandulero.

¿Pero quién tiene el control de cómo se debe escribir? La Real Academia Española es la que se encarga de regular las normas del español, documentando cada palabra. Puede sonar anticuado de que una sola institución se encargue de tener que velar por nuestro lenguaje, pero es la única forma existente de mantener un orden y una guía frente a los embates diarios de la internet y sus usuarios. En la actualidad tiene disponibles su diccionario de definiciones y el Diccionario Panhispánico de Dudas para consulta a través de su sitio web.

Sin embargo está en manos de todos nosotros el tener que conservar nuestra lengua tal como es. ¿Qué podemos hacer para conservarla? Leer, y mucho. La dolencia de nuestro lenguaje pasa por la poca lectura. Nada nos dolerá tomar un diario o revista una vez a la semana, o leerlos de a poco en nuestros momentos de relajo en el baño. Mientras más leamos, más nos acostumbraremos a ver esas palabras que tanto nos cuesta escribir, y contribuiremos a reducir la cantidad de errores que se cometen a diario en los chats y comentarios de Fotolog y Facebook.

De nosotros depende que el español siga siendo el precioso lenguaje que hemos aprendido desde nuestra niñez. No lo tiremos a la basura.

Nota del Publicante: El artículo presentado ha sido escrito por quienes están arriba nombrados. La redacción la hicimos durante las vacaciones, fue una muy grata experiencia debido a que lo conseguimos hacer bien sin conocernos, fue el primer ejercicio que hice de esta forma, genial. El trabajo lo hicimos con Etherpad el que fue comprado por Google para enriquecer a Google Wave adquirido por otra empresa, por lo que al borrador del trabajo no es posible acceder.


← Before